11 de febrero de 2007
Planeación: requisito indispensable
Un gobernante se califica como bueno no solo por los objetivos ejecutados durante su administración sino por los planes que programa a futuro para sus gobernados, esa es la manera como el desarrollo se siente y se mide, verdaderos planes de desarrollo. Una buena planeación lleva a que un municipio, departamento o la nación tenga metas claras y sus habitantes sueñen con una mejor calidad de vida. La planeación es ese modelo a futuro -corto, mediano o largo plazo- con el cual se puede encauzar toda la actividad, en este caso, de la administración pública.
Los gobernantes, más bien en general, los empleados estatales en Cartagena parece que no hubiesen atendido a este planteamiento tan básico a la hora de gestionar en el ámbito de lo público. Una forma clara de notar este problema esta en el aspecto del transporte donde, fuera de lo que en el papel pueda existir, la experiencia muestra un caos sorprendente, del cual sacamos dos ejemplos:
El Sistema de Transporte Masivo Urbano que se construye en la ciudad ha recibido muchas críticas y entre esas una bastante acorde al tema en cuestión: la movilidad de los peatones y la reducción del transito vehicular. En la Avenida Venezuela se observa como se redujo la capacidad vehicular que existía para permitir que únicamente transitara Transcaribe y se le permitiera además más movilidad a los peatones por grandes andenes y alamedas.
Por otro lado, la entrada a la zona de Bocagrande es un desorden en la temporada turística debido a que su capacidad vehicular no es la adecuada para tantas residencias que se encuentran en este momento, ni pensar que sucederá con las construcciones que se vienen realizando dentro de ésta. Es necesario esperar a que colapsen –si es que no consiste esto en durar una hora entrando a ese barrio- para que se tomen cartas en el asunto.
La razón por la cual suceden este tipo de cosas es por no tener una adecuada planeación que es requisito indispensable en todas las actuaciones de la administración. Y ésta no es la apropiada pues muchas veces se siguen tendencias que no van acorde a nuestra ciudad. Prueba de eso se encuentra en los conceptos que rinde un ex alcalde de Bogotá –y sus seguidores- que creen que por pasear la ciudad en vacaciones la conocen como en realidad es. Como popularmente se les critica: se invita a los que tienen ese tipo de percepción que caminen el agradable paseo en el que se convirtió la Avenida Venezuela con un sol de mediodía.
El problema está en no implementar la planeación que los lleva a seguir los “conductos regulares”. Antes que estar pensando en ese Sistema de Transporte Masivo como la única solución por la Avenida Venezuela se debió concebir que ésta es una ciudad con bastantes carros y calles muy angostas en el Centro, y que la idea final del proyecto elimina la arteria vial que era esta calle para crear un dolor de cabeza a los conductores de ese sector. Mas tarde cuando la planeación y la conciencia ciudadana hayan llevado a considerar que la mejor opción no es el automóvil sino otro tipo de movilidad (ahí si el transporte masivo urbano) es que se debía pensar en esa solución, sin imponerlo a las bravas.
Sin una buena planeación no se tiene una orientación a seguir. De esta manera se realizan los grandes proyectos solo por lo novedosos y útiles que en otros lugares han sido, pero al final son una “parodia” de lo que en su esencia deberian ser. En otras ciudades como Bogotá, el Transmilenio ha sido una solución a la movilidad puesto que, si bien se vio afectada la capacidad vehicular, esta no fue eliminada como en Cartagena. Esto ha llevado a la población de esa ciudad a concientizarse del no uso del carro.
Después de todo, las cosas malas también tienen su lado bueno, podemos castigar a los servidores que no realicen una adecuada planeación obligándolos a caminar un mediodía de buen sol por la Avenida Venezuela.
Frente a Cartagena, es una verdadera lástima que las autoridades no hayan sido capaces de descontinuar un nontrovertido servicio de transporte como lo es el moto-taxismo, que además de representar un gran peligro para la movilización en las ya obsoletas vías de la ciudad a las que usted se refería en éste artículo, son también los moto-taxistas los actores principales de muchos de los problemas de seguridad que afronta nuestro corralito de piedra colombiano. Y aunque no quiera reconocerlo, debo advertir que éstos cómplices de muchos delitos, se escudan frecuentemente en el derecho al trabajo. Ahora bien, de otro lado si queremos ver a Cartagena inundada de turistas en lo que conocemos como temporada alta, debe hacerse un agresivo plan de prevención y reprensión contra la misma delincuencia que azota día a día esa hermosa ciudad.
Iván Vargas
magistrado.wordpress.com
Muchas gracias por estar atento a las columnas que estoy publicando. Te cuento que estoy completamente de acuerdo con lo que planteas, es más tengo lista una nueva columna acerca de ese tema, que como verás considero que es un asunto de orden público que los encargados han dejado pasar por alto.
No solo es la delincuencia el peligro que puede representar, es la cantidad de maniobras que se les ocurre en ese novedoso medio de transporte.
En fin, no anticipo mas para mantener la intriga, espero pues tu comentario de la nueva columna acerca del moto-taxismo en estos dias.
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