Foto tomada de http://www.estrelladigital.es/ED/diario/articulos/mundo/324759/69782_preview.jpgPero ¿quién era Orlando Zapata Tamayo y por qué tanta conmoción? Este renombrado sujeto, que últimamente aparece en todos los medios de noticias y se ha vuelto famoso con su muerte, no era más que un simple albañil y plomero cubano.
Aunque el fallecimiento de este tipo de “personalidades” generalmente no atrae los medios de comunicación mundial, las condiciones especiales que se dieron en la muerte de este prisionero de conciencia –como le dicen los activistas cubanos contrarrevolucionarios–, ha dejado en evidencia una situación que hace mucho tiempo venía sucediendo.
La disidencia frente a las ideas gubernamentales le costó su captura por desacato hace 8 años y que fuera recapturado hace 7 por solidarse por medio de una huelga de hambre con algunos presos políticos. Uno de sus pecados fue ser promotor de la peña debate en el parque central de La Habana, donde varios inconformes con el gobierno dejaban en evidencia sus pensamientos a la luz del día. Su muerte se dio nuevamente en condiciones anormales: por una huelga de hambre en la cárcel de casi 3 meses.
Sin embargo, no solo una reseña de su vida revela inquietudes, sino el manejo que se le ha dado a la situación dentro de la Isla. Denuncian algunos medios que, durante su funeral en Banes, la mayoría de residentes de este pueblo no conocía la novedad y, además, las fuerzas armadas se encargaron de acallar todo tipo de manifestación de rechazo al gobierno. Ni siquiera el diario oficial “Granma” hizo pronunciamiento alguno del acontecimiento.
Y es que el gobierno castrista, con su férrea oposición al gobierno yanqui –que simplemente obnubila sus sentidos–, se ha olvidado de aquellas épocas en las 82 combatientes del Movimiento 26 de julio navegaron desde México a la Isla en el Granma –usado hoy para vociferar únicamente las ideas del gobierno–, buscando acabar, entre otras cosas, con la prohibición a la libertad de expresión impuesta por el dictador Fulgencio Batista.
Actualmente, los que opinan diferente encuentran en la Internet un medio para eliminar las prohibiciones, utilizando blogs para expresar sus opiniones, sin que estén sujetos a ser sancionados o judicializados legal o ilegalmente por el Gobierno. Este grupo de personas no busca lugares de importancia estratégica donde asentarse, como aquellas épocas donde la Sierra Maestra era un baluarte militar, pero sí buscan espacios oportunos donde puedan mantener su lucha. Viva expresión de ésta es Yoanni Sánchez, quien escribe en un blog que ella ha titulado “Generación Y”, en el cual se ha dedicado a expresar su pensamiento frente las situaciones que encuentra en su diario vivir en la Isla como docente. Testimonio de lo anterior, es que en su blog se encuentra publicada una entrevista con la madre de Orlando Zapata, como encargándose de labores propias de los medios de comunicación cubanos, como queriendo mostrarle al mundo con hechos palpables que sus frases son ciertas.
Ella poco a poco se ha vuelto en el emblema de una “contra-revolución virtual”. Si la situamos en la década de los cincuenta, es algo así como un famoso líder revolucionario de la talla de Camilo Cienfuegos, Juan Almeida o Ernesto Guevara, donde su fusil ha sido reemplazado por las teclas de un computador.
Sin embargo, como en toda lucha hay pérdidas, las restricciones se han sentido, debido a que han prohibido la posibilidad de acceder a su blog desde la Isla; así mismo, ha sido vetada en los foros gubernamentales en los que se tocan temas de internet y le tienen prohibido salir de la Isla. Todo eso aunado a los altos costos de acceso a internet para los cubanos.
En la Isla quieren pasar por alto la libertad de pensar y opinar, como diciéndose mentiras, como si no hubiesen luchado contra eso hace 50 años, y aunque poco a poco se empiece a conocer por diferentes medios en Cuba, el mundo ya lo sabe.



